Inmigración en Dubái

Inmigración y derechos humanos en Dubái

Ni los expatriados ni sus hijos tienen derecho a la ciudadanía, por más que estos nazcan en los Emiratos Árabes Unidos.

En contraste, la llegada de extranjeros crece cada vez más gracias a la construcción. Tal vez te interese leer sobre la población en Dubái. La importación masiva de mano de obra procede principalmente de la India y Pakistán.

La mayoría de estos trabajadores se ve obligada a entregar el pasaporte ni bien ingresa al país, por lo que volver al lugar de origen resulta muy complicado. Las organizaciones internacionales denuncian que viven hacinados y en condiciones difíciles y que los salarios son muy bajos.

El 21 de marzo de 2006, la tensión explotó con la construcción del Burj Dubái. Los trabajadores, sumidos en la protesta, dañaron vehículos, oficinas, ordenadores y herramientas, y provocaron unas pérdidas aproximadas de un millón de dólares.

El mundo entonces tomó nota. Distintas organizaciones de Derechos Humanos les exigieron a los EAU que se suscribieran a al menos 2 de las 7 convenciones clave de la OIT (la Organización Internacional del Trabajo), en concreto la 87 y la 98, que permiten la creación de sindicatos.

La prostitución también es un problema. Aunque ilegal, hay una demanda muy grande de mujeres procedentes de Europa del Este, Rusia y Etiopía. Todavía peor es la trata de blancas, sobre todo de mujeres hindúes, atrapadas en una red organizada y vinculada a las altas esferas.

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